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 VUELTA A MÍNIMOS DE ENERO

Los 12600 puntos finalmente no aguantaron y ello ha provocado una caída generalizada de la gran mayoría de valores del continuo español. Ningún bluechip está logrando salvarse de la quema, de hecho la gran mayoría han perdido sus soportes y se encuentran en mínimos anuales, véase Telefónica, o cerca de ellos como el Banco Santander, Iberdrola o BBVA. En situaciones de extrema volatilidad en los mercados, lo mejor es quedarse con las manos quietas. En caso de estar en liquidez, lo mejor, y mientras no veamos ningún síntoma de mejoría, es mantenerse alejado del mercado. Sin embargo, en caso de estar comprado en valores “fuertes”, vender a estos precios quizá pueda pasarnos factura de aquí unas semanas. Evidentemente esta reflexión solo es válida para valores con alta rentabilidad por dividendo y buenos fundamentales, ya que no es lo mismo Telefónica que Afirma.

Mañana conoceremos la decisión de la FED sobre su política de tipos. El mercado descuenta con que los va a mantener, aunque se prestará especial atención al discurso posterior. No es lo mismo mantenerlos pero NO tener intención de subirlos hasta como mínimo 2009, o considerar que la economía ya ha pasado lo peor y muestra síntomas de recuperación por lo que deja margen para una subida durante el segundo semestre del año. Esto último es lo que está esperando el mercado para poder tener una buena excusa y poder así desencadenar un fuerte rebote técnico. Evidentemente, la opción de bajar tipos queda prácticamente descartada y de darse tal situación, muy probablemente provocaría un nuevo derrumbe en los mercados.

La sobreventa en estos niveles es realmente elevada. Los mercados han caído mucho y de forma continuada. El pesimismo se ha adueñado de los parqués y parece que de momento se resiste a irse. La psicología es un factor determinante en bolsa, y en este tipo de situaciones quizá cobra todavía mayor protagonismo. Nos resistimos a cerrar la posición cuando tenemos ganancias, pero sentimos fuertes tentaciones de vender cuando el mercado no para de bajar, ya que nos da la sensación de que el “mundo se acaba”.

Los 12000 puntos están a la vuelta de la esquina. En esa cota “nos jugamos” el formar un doble suelo e iniciar un proceso de recuperación estructural o perder el último bote salvavidas y dirigirnos hacía zonas no visitadas desde hace más de 3 años. En bolsa, la teoría del sentimiento contrario suele funcionar bastante bien. Cuando la gran mayoría está alcista, el mercado se da la vuelta y cuando nuestro nivel de negatividad ante los acontecimientos llega a niveles extremos, el mercado rebota fuertemente al alza. Esta vez, al igual que en todas las anteriores situaciones de extrema volatilidad, es muy difícil predecir lo que pasará, aunque de lo que si que estamos seguros es que el mercado es soberano y siempre hay que ponerse de su lado.